Líquido de frenos: por qué es clave y cuándo cambiarlo
El sistema de frenos hidráulico de tu vehículo funciona transmitiendo presión a través de un fluido incompresible: el líquido de frenos. Es un componente de seguridad crítico que muchos conductores olvidan revisar.
¿Cada cuánto se cambia?
La recomendación general es cada 2 años o 40.000 km, lo que ocurra primero, independientemente de si el vehículo se usa mucho o poco. El líquido de frenos es higroscópico: absorbe humedad del ambiente con el tiempo, lo que reduce su punto de ebullición y puede generar burbujas de vapor bajo frenado intenso.
DOT 3 vs DOT 4: ¿cuál usar?
La diferencia principal es el punto de ebullición:
DOT 3 (como el Líquido de Frenos DOT 3 de Plus Motori, certificación IRAM-AITA 6H3): punto de ebullición seco mínimo de 205°C. Es el estándar para la mayoría de vehículos convencionales.
DOT 4 (certificación IRAM-AITA 6H4): punto de ebullición seco mínimo de 230°C. Recomendado para vehículos con ABS, frenos de disco en las cuatro ruedas, o uso deportivo.
Señales de que hay que cambiarlo
Si el pedal de freno se siente esponjoso, si el frenado no es tan inmediato como antes, o si el líquido se ve oscuro (debería ser transparente/amarillento), es momento de reemplazarlo.
Los líquidos de frenos Plus Motori cumplen con normas IRAM y no contienen aceites minerales, lo que garantiza compatibilidad con las gomas y sellos del sistema.